Vas a perder tu trabajo y a la IA no le importa.

En realidad, a los grandes jugadores de la IA tampoco les importa. Lo dijo Sam Altman hace poco: entiende que habrá pérdidas de empleo y lo asume como parte del progreso. Cree que aparecerán nuevos trabajos… pero no sabe cuáles.
“Y No estoy solo en pensar esto: Sam Altman ha dicho que ciertos roles —como atención al cliente— podrían desaparecer totalmente. Él mismo ha reconocido que hasta un 70 % de trabajos podrían estar en riesgo si no nos adaptamos.
Y no es paranoia: un estudio de GPTs are GPTs descubrió que el 80 % de los trabajadores podrían ver al menos un 10 % de sus tareas afectadas por modelos de lenguaje. Y casi 1 de cada 5 podría tener la mitad de sus tareas reemplazadas.
Otra predicción: según McKinsey, 30 % de las horas trabajadas en EE. UU. podrían ser automatizadas para 2030. No digo que el 30 % de los empleos va a desaparecer, pero muchas tareas sí.
En economías como las avanzadas, hasta 60 % de los empleos podrían ser impactados por la IA, según el Fondo Monetario Internacional.
También hay oportunidad: los trabajadores con habilidades de IA están recibiendo una prima salarial del 56 % comparado con quienes no las tienen (informe PwC).
Mientras tanto, la IA avanza a un ritmo abrumador: herramientas que editan video mejor que profesionales, ilustraciones más realistas que un fotógrafo, sistemas legales que leen contratos en segundos. Todo lo que sea “mecanizado y mental” está en riesgo.
Paradójicamente, los trabajos manuales complejos —albañiles, técnicos, cuidadores— resistirán un poco más. La robótica todavía va detrás del software. ¿Le confiarías hoy tu recién nacido a una niñera robot? Probablemente no.
Pero hay algo que me preocupa aun más, en Chile y Latinoamérica seguimos atrasados, sin políticas claras para la IA. Y para peor, confundimos chatbots con inteligencia artificial.
No veo que a nivel de estado se este invirtiendo, para que nuestro país no quede atrás, Y si!, es absolutamente cierto que estamos atrás, Estados Unidos y China tienen una pelea enorme por llevar la delantera de la IA general y Europa aunque no esta a ese nivel, si va un paso mas allá que Latinoamérica.
En nuestra Realidad lo que estamos viendo es un pequeño grupo de personas que están tratando de aprender.
“En Chile, ya el 55 % de los trabajadores ha incorporado IA en sus tareas laborales, y el 96 % de ellos la considera útil. Pero solo el 15 % la usa regularmente.”
Ese 55% es bajo y preocupante, ya que si hacenos un doble click nos damos cuenta que no la usan de una manera adecuada. Sam Altman el creador de OpenAI y ChatGPT indica que el 98% de las personas no saben usar bien la IA, Y como siempre, como buen latinoamericano, nos comenzamos a auto-engañar. Empezamos a hablar de IA de cualquier cosa. O incluso empezamos a pensar que estamos trabajando con IA, cuando en la práctica no tiene nada que ver con eso.
Por ejemplo, cómputos y respuestas robotizadas no siempre son IA. Claramente cuando una respuesta de un call center ha sido programada con roles y reglas. Y te responde y te da alternativas. Esos son roles y reglas, no es inteligencia artificial. La inteligencia artificial sería que cuando tú le plantees una pregunta hablada o escrita a ese call center. Él sea capaz de razonar y darte una solución. Pero lo que vemos hoy día normalmente es que cuando ocurre esa situación. Te derivan un ejecutivo real.
Es un deber ciudadano aprender a conversar con la IA. No basta con saber hacer un buen “prompt”. Es tiempo de entender de verdad cómo funciona y cómo nos va a impactar.
Ese es el verdadero reto.